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Vidrio curvo y domos de vidrio

Foto del escritor: Roksa
Roksa
hace 22 minutos
3 min de lectura

Vidrio curvo y domos de vidrio: cuando la arquitectura deja de ser recta.

Hay proyectos en los que la línea recta se queda corta: una esquina que se abre al jardín sin columna, una escalera de caracol con barandal transparente, un domo que convierte el centro de la casa en patio de luz. Ahí entra el vidrio curvo, uno de los trabajos más exigentes de la cancelería y de los que más transforman un espacio. Te contamos cómo se hace, dónde se usa y lo que hay que saber antes de pedirlo.


Qué es el vidrio curvo y cómo se fabrica


El vidrio curvo parte de un vidrio plano que se calienta en horno hasta que se ablanda y toma la forma de un molde. Según el uso, se fabrica de tres maneras:


•        Curvo templado: se curva y se templa en el mismo proceso. Es resistente y seguro, ideal para barandales, mamparas y canceles.


•        Curvo laminado: dos o más vidrios curvados juntos y unidos con película. Si se rompe, se queda en su lugar; es la opción para fachadas, alturas y techos.


•        Curvo con doble vidrio: cámara de aire entre dos vidrios curvos, para aislar calor y ruido en fachadas expuestas.


La forma también varía: la más común es la cilíndrica (curva en un solo sentido, como un tubo), y existen curvaturas más complejas para proyectos especiales.


Dónde brilla el vidrio curvo


Barandal de vidrio curvo templado en escalera de media vuelta
Barandal de vidrio curvo templado en escalera de media vuelta

•        Esquinas y fachadas: ventanales que doblan la esquina sin columna y abren la vista en 180 grados.

•        Escaleras y barandales: acompañan la curva de una escalera de caracol o de un balcón redondo.

•        Canceles de baño: regaderas curvas que ahorran espacio y eliminan esquinas difíciles de limpiar.

•        Locales y exhibidores: vitrinas que atraen la mirada desde cualquier ángulo de la calle.


Domos de vidrio: luz natural desde arriba


Un domo de vidrio cambia por completo un pasillo, una escalera o un patio interior. En Mérida, además, tiene que resolver dos enemigos: el sol y la lluvia. Por eso un buen domo lleva:


•        Vidrio laminado siempre: en un techo, el vidrio está sobre tu cabeza; si algo lo golpea, el laminado se estrella pero no cae. La norma mexicana NOM-146-SCFI incluye los domos entre las áreas que requieren vidrio de seguridad.

•        Control solar: sin él, el domo se convierte en un invernadero y el aire acondicionado no se da abasto.

•        Pendiente y sello: un domo plano acumula agua y polvo; la pendiente correcta y un sellado profesional son lo que separa un domo bonito de uno que gotea en cada tormenta.


Si buscas una alternativa más ligera y económica para cubrir una terraza o un estacionamiento, el policarbonato es otra opción, con reglas propias de instalación.


Lo que hay que saber antes de pedir vidrio curvo


•        No se puede cortar después: el vidrio curvo templado se fabrica a la medida exacta. Por eso la plantilla y el levantamiento de medidas en obra son la parte más importante del proyecto.

•        Tiempos más largos: se fabrica sobre pedido y lleva más semanas que un vidrio plano. Hay que pedirlo con tiempo dentro del programa de obra.

•        La estructura manda: el radio, el espesor y el tamaño máximo dependen del tipo de vidrio y del fabricante, así que conviene definirlo con tu arquitecto desde el proyecto, no en la obra negra.

•        Instalación especializada: una pieza curva no perdona errores de nivel ni de plomo; el herraje y el perfil deben acompañar la curva exacta.


En ROKSA resolvemos la curva completa


Desde el levantamiento de la plantilla hasta la instalación, trabajamos el vidrio curvo y los domos con la precisión que piden. Mándanos el plano o una referencia de lo que imaginas por WhatsApp y te decimos qué vidrio, qué estructura y qué tiempos necesita tu proyecto.


Escríbenos por WhatsApp y lleva tu proyecto más allá de la línea recta.

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